¿Por qué los perros comen pasto? Desmontando mitos y buscando razones

 


    Es una escena que todo dueño de perro ha presenciado: tu mascota se detiene repentinamente durante un paseo o en el jardín, selecciona cuidadosamente algunas briznas de hierba y comienza a comerlas con entusiasmo, a veces incluso de forma obsesiva. Históricamente, se ha creído que esto solo ocurre cuando el perro se siente mal, pero la ciencia nos dice que la razón detrás de este comportamiento, conocido técnicamente como Pica herbívora, es mucho más compleja e instintiva.

El gran mito: ¿Lo hacen solo para vomitar? 

    La creencia popular más extendida es que los perros comen pasto exclusivamente cuando tienen dolor de estómago o indigestión para inducirse el vómito. Si bien esto puede suceder ocasionalmente (la textura rasposa de las briznas de hierba irrita la garganta y el revestimiento del estómago), los estudios indican que es la excepción y no la regla.

Investigaciones recientes sugieren que menos del 10% de los perros muestran signos de enfermedad antes de comer pasto, y menos del 25% vomitan después de hacerlo. Por lo tanto, comer hierba no es un indicador confiable de que tu perro esté enfermo.

Las verdaderas razones evolutivas y psicológicas

    Si no es para purgarse, ¿por qué lo hacen? Aquí te presentamos las explicaciones más aceptadas por los etólogos caninos:

1. Una herencia de sus ancestros lobos 

    Los perros domésticos provienen de los lobos. En la naturaleza, los lobos son depredadores que se alimentan de herbívoros. Cuando cazan, a menudo consumen los órganos digestivos de sus presas, los cuales suelen estar llenos de material vegetal fermentado. Además, los lobos también consumen bayas y plantas por sí mismos. Comer pasto es un comportamiento instintivo ancestral que ha sobrevivido a miles de años de domesticación.

2. Suplir deficiencias nutricionales 

    Los perros no son carnívoros estrictos; son omnívoros facultativos. Aunque sus alimentos comerciales suelen ser completos, algunos perros pueden buscar en el pasto fibra extra para mejorar su digestión y motilidad intestinal. Si tu perro come pasto de forma compulsiva, podría ser una señal de que su dieta necesita más fibra.

3. Aburrimiento y enriquecimiento ambiental 

    A veces, la respuesta es simple: tu perro no tiene nada mejor que hacer. Si un perro pasa mucho tiempo solo en el jardín sin juguetes interactivos ni estimulación mental, comer pasto puede convertirse en una forma de pasar el tiempo. Es una actividad que le permite explorar su entorno a través del gusto y el olfato.

4. Simplemente, les gusta el sabor 

    Especialmente en primavera, cuando el pasto es fresco y dulce, muchos perros lo consumen simplemente porque les agrada el sabor y la textura crujiente. Es un snack natural y accesible.

¿Cuándo debemos preocuparnos? 

    Aunque comer pasto es generalmente inofensivo, hay situaciones en las que debes intervenir:

  • Pasto tratado químicamente: Nunca permitas que tu perro coma pasto en áreas públicas o jardines ajenos donde sospeches que se han utilizado pesticidas, herbicidas o fertilizantes. Estos productos son tóxicos.

  • Plantas tóxicas mezcladas: Asegúrate de que no haya plantas venenosas (como hiedra, azaleas o bulbos) creciendo entre la hierba.

  • Comportamiento obsesivo: Si tu perro ignora todo lo demás y solo quiere comer pasto compulsivamente, o si el comportamiento va acompañado de letargo, diarrea, sangre en las heces o vómitos frecuentes, consulta a tu veterinario. Podría indicar un problema digestivo subyacente más grave o parásitos.

Conclusión 

En la mayoría de los casos, ver a tu perro comer pasto es tan normal como verlo perseguir una pelota. Es una mezcla de instinto antiguo, necesidad dietética y simple curiosidad sensorial. Siempre que el pasto esté limpio de químicos y el comportamiento no sea excesivo ni esté acompañado de otros síntomas de enfermedad, no hay razón para alarmarse. Déjalo disfrutar de su ensalada natural.

Publicar un comentario

0 Comentarios